Encontrar soluciones se parece bastante a cocinar: hay que contar con
los ingredientes adecuados en el tiempo y orden correctos. En este
caso, les brindaré aquí la receta para uno o pocos problemas. Cada
lector es bienvenido a crear una receta para múltiples de ellos.
En este caso, los ingredientes que necesitaremos son:
- Problema (preferentemente 1 solo)
- Consejos de allegados (6 aproximadamente)
- Tiempo para reflexionar (no menos de siete días)
- Punto de vista general sobre el problema (1)
- Lágrimas (60 centímetros cúbicos aproximadamente)
- Epifanía (1)
- Metáforas, metonimias, y figuras retóricas surtidas (a gusto)
1)
Se pela y se lava el problema para que quede visible y evidente. Este
procedimiento requiere un manual especial que excede los propósitos
de éste, pero puede adquirirse editado por esta misma editorial.
2)
Se condimenta consejos de allegados. Se aconseja de varias calidades:
desde simples conocidos, hasta gente amada, desde comentarios
esperanzadores, hasta negativos. Hay que tener cuidado con el exceso,
porque los consejos son como la sal.
3) Se pone en remojo
en un tiempo de reflexión no menor a tres días. Los estímulos obtenidos
incluido el del problema original son muchos, y tenemos que dar tiempo a
que se acomoden los sabores, y se formen las texturas. El tiempo de
reflexión le otorgará las profundidades reales al problema, o mejor
dicho, las revelará.
4) Con los estímulos calmos y las
profundidades reveladas, pasaremos a un último reposo del problema antes
de la cocción, a través una mirada general o en perspectiva. “Siempre
hay alguien peor que yo” y “Estuve igual de mal y lo superé” pueden
revolotear y posarse en el problema. No los ahuyente, los dejaremos ahí.
5)
En este paso, cocinaremos con el alma al máximo por varias horas y
lloraremos unos 60 centímetros cúbicos de lágrimas, permitiendo que
salga del problema todo lo que ya esté en condiciones de salir, y nos
quedaremos con el jugoso y vulnerable núcleo.
6) Este es
un de los pasos más complicados porque requiere de fuerza de voluntad.
Es como sacar una torta del horno que se puede desinflar y venir abajo
si no hicimos todo con cuidado: es momento de moldear el núcleo en modo
de epifanía, de entender que estamos mejor y reírnos entre las últimas
lágrimas de nuestras actitudes recientes. Se acepta compartir con
alguien.
7) Por último, añada figuras retóricas a gusto
para ornamentar y acentuar el efecto epifánico, y una hojita de laurel
para el aroma.
¡Felicitaciones! ¡Encontramos una solución!
Me despido deseando que no necesite la receta con mucha frecuencia, y
recuerde que una pequeña dosis de problemas de vez en cuando hace bien.
viernes, 7 de febrero de 2014
viernes, 7 de junio de 2013
Cantante Peluquero de Racing Club
Producción: Mauro Albornoz, Mara Perrone, Georgina Cutrone, Ros, Elizabeth, Andrea Zito.
El emblema del terror
Enmudeció la libertad. Dirigió un país con odio. Decidió
sobre la vida y la muerte sin miedo. Fue la voz de una época en donde las
calles rimaban con represión y cuerpos rebeldes a asesinatos. Castigó la osadía
y cultivó el desprecio por el pensamiento. Brindó con el demonio para que sepa
que, en la tierra, hay hombres sin escrúpulos capaces de asesinar. Jorge Rafael
Videla fue el dictador de la última dictadura militar argentina.
Nació el 2 de agosto de 1925 en el pueblo de Mercedes, en la Provincia de Buenos
Aires. Durante su infancia tuvo una familia conservadora y un padre
militar. Heredó una profunda inclinación
por la iglesia y la religión. Sus compañeros definieron a Videla como un niño
tímido, retraído y muy aplicado. Cuando
tenía apenas dieciséis entró en el Colegio Militar de la Nación. Dicen que a Videla lo
llamaban “el boludo del cuartel” ante el General Jorge Carcagno, Jefe del
Ejército en aquel entonces. Creció respirando el lenguaje y la iconografía
militar. Se fogueó en el mismo cuartel que también formó a los represores
Roberto Viola y Carlos Guillermo Suárez Mason. En1975, Videla fue designado
comandante en jefe del Ejército.
El 24 de marzo de 1976 Videla asumió como Presidente de
facto. Con Biblia en mano y fusil en hombro inició el oscuro Proceso de
Reorganización Nacional. Llevó la muerte
y la guerra a cada rincón de la Argentina. Acompañado por Emilio Eduardo Massera de la Armada y Orlando Agosti de la Fuerza Aérea
derrocaron a la debilitada presidenta María Estela Martínez de Perón. Las
Fuerzas Armadas se adueñaron del Gobierno e instalaron un plan para asesinar a
estudiantes, militantes, gremialistas y
a todas aquellas personas que fueran necesarias para implantar el Terrorismo de
Estado. Se montaron centros clandestinos
de detención, tortura y exterminio y hacían desaparecer los cuerpos de las
víctimas. Vocablos como horror,
brutalidad, perversión tuvieron que resignificarse para definir y abarcar tanto
desprecio por la vida humana.
Fue un mentiroso, que rezando en todas las iglesias,
instauró el terror en la
Argentina. Aseguró que la dictadura que gobernaba iba a
proteger las instituciones y a honrarlas. Mintió porque sabía que sus
decisiones iban a destruirlas. Borró de un escopetazo las leyes nacionales y
mancilló sin vergüenza las páginas de la Constitución. Tal
vez el cinismo es una de las características más propias de su personalidad.
Creyó ser éticamente mejor que aquellas personas a las que mando a
asesinar. Fue un hombre deshonesto que
se mostraba como un devoto y como un soldado estricto, pero sosegado, de pocas
palabras, terminante.
Videla medía un metro ochenta. Su mirada inalterable se escondía detrás de
sus ojos grandes oscuros. Ese rostro carente de inflexiones ocultaba a un
hombre que bañó a un país con la sangre de inocentes. Puso su diminuta boca
contra el viento y aspiró vidas. Su pelo engominado evidenciaba sus ideales
retrógrados disfrazados en promesas modernas.
Pero Videla, cual lobo disfrazado de cordero, siempre forjó esa imagen
de austero y religioso. Fue de esos
católicos que comulgaban con cinismo después de asesinar.
Pero tanto el plan económico como la dictadura militar
implantada por Videla llegó a su fin en 1983. Tras la recuperación de la
democracia, fue juzgado y condenado a prisión perpetua por numerosos crímenes
de lesa humanidad. El 5 de julio de 2012, fue condenado a 50 años en prisión en
cárcel común por ser responsable del secuestro sistemático de bebes. Sin
embargo, en ningún juicio contó dónde estaban los desaparecidos, según datos de
la UNESCO aún
hay más de treinta mil. Ni en el epílogo de su vida se observó un atisbo de
pretender mitigar el dolor que provocó, por el contrario, reivindicó sus
crímenes y los avaló con su silencio permanente.
El 17 de mayo del 2013 Videla murió en la cárcel de Marco
Paz. Vivió y
murió sin arrepentimiento. Selló un pacto de sangre con sus labios y se llevó a
la muerte muchos secretos. El escritor Rodolfo Walsh quien fue perseguido
y desaparecido durante la dictadura
militar, dijo que “el verdadero cementerio es la memoria”. Sin duda, Jorge
Rafael Videla quedará en el recuerdo de los argentinos como un criminal y como
un símbolo del terrorismo. Nunca tendrá ni olvido ni perdón.
domingo, 5 de mayo de 2013
Pero si es una nenaaaaa
Hace bastante que no escribo nada en el blog, pero hoy que tengo un tiempo libre me pareció bueno escribir sobre algo que vi en la tele. En un programa debatían sobre si era apropiado el skecth de Guillermo Francella con Julieta Prandi. Que si fomenta la pedofilia, que si censuran o no, que si es violencia de género o no. En este caso, me parece que está bueno hacer varias aclaraciones. Vamos por partes diría Jack.
Por otro lado, es importante destacar la mala utilización de la palabra pedofilia asociada a la relación de Don Arturo y la "Nena". El sketch presenta claramente una conducta no ética como si fuera algo canchero, pero esa conducta no es la pedofilia, sino el estupro. No hay pedofilia, porque "la nena" excede la edad en cuestión:
- Cuando un mayor de 18 tiene relaciones con alguien menor de 13 años (con o sin su consentimiento es Abuso sexual infantil)
- Cunado un mayor de 18 tiene relaciones con alguien entre 13 y 16, si es sin consentimiento es violación, con consentimiento es estupro (sigue siendo delito)
- Cuando un mayor de 18 manipula a alguien entre 16-18 para tener relaciones sexuales.
En el Sketch en cuestión la nena también lo provoca a "Don Arturo". Ojo, no estoy justificando a Don Arturo, estoy tratando de que se utilicen las palabras adecuadas. El delito con el que se roza es la corrupción de menores entonces porque la nena tiene 17 con lo cual excede a los dos anteriores. Ahora bien, por más provocación que busque "la Nena", el adulto es responsable y está perfectamente capacitado para no dejarse provocar. En ese sentido creo que el Sketch si puede ser que promueva una conducta inadecuada, porque Don Arturo siempre está al límite de que pase algo más. De todos modos, no justifica la censura. Párrafo aparte se lleva la abogada que representa a la ONG que hizo la denuncia. Basta escucharla a ella y a sus justificaciones para oponerse al pedido de censura.
Asimismo, creo que el principal problema del sketch es la cosificación de la mujer. Pero esto no es en este programa, sino en todos. Y no es de ahora es de siempre. La relación que se promueve entre "Don Arturo" y "Juli" es claramente asimétrica, y hay un factor de poder del adulto/hombre. Estos son pensamientos que no comparto y que no deberían estar ni en la televisión ni en la sociedad. No creo que la solución sea prohibirlo. Prohibir un mensaje tan arraigado sería un error político. Generaría más rechazo del que ya existe a los intentos por transformar estas cuestiones. ¡Cuántas cosas deberíamos prohibir entonces! Volaría Casados con Hijos, Los Simpson, el Chavo, Tom y Jerry. La violencia atraviesa a nuestra sociedad y por eso los discursos que producen y hacen circular los medios no están exentos de ella. Sí creo que parte del proceso de la solución es dar la "batalla" cultural o simbólica. Es decir, dar estas discusiones. Hacer estas advertencias, celebrar estos debates, principalmente debatirlo. Creo que si bien no es muy positivo el sketch hay peores cosas en la televisión que juzgar que no son visibilizadas. Nadie sale a criticar los informes que hacen de las villas y los pibes destruidos por el paco generando un imaginario de villa=delito. La verdad que me resulta irrelevante la cuestión del sketch pero me pareció sumamente interesante y destacable que se haya dado un debate de este tipo en la televisión argentina.
miércoles, 27 de febrero de 2013
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir
Los que se oponen a la
despenalización del aborto justifican su postura argumentando diversas
cuestiones, entre ellas que existe la posibilidad de que muchas mujeres sufran
traumas cuando realicen esta práctica. Cuando una nena de once años es violada
por su propio tío y es obligada a tener ese hijo, ¿este acto no genera ningún
trauma? Obligar a las mujeres a recurrir a la clandestinidad, a tener que
pagar, a no recibir asesoramiento ni ayuda terapéutica alguna, enfermarse o
morir, ¿esto no genera traumas?
Algunos hablan de una ley que
puede generar daños psicológicos de por vida para a las mujeres, cuando no
entienden que son esas mismas mujeres las que suelen estar en una situación psicológica
más grave, con un alto grado de vulnerabilidad, a veces son adolescentes o
niñas abusadas y víctimas de violencia. Es importante entender que ninguna
mujer se embaraza para abortar.
Si se leyera mejor el proyecto,
se vería claramente que la legalización del aborto no promueve su práctica, que
junto con la aplicación de políticas de salud y de educación sexual es posible
disminuir embarazos no deseados y que no sucedan más muertes. Es un proyecto
para las mujeres que abortan sin mínimas condiciones de higiene y sin
asistencia psicológica. Porque antes de sufrir un trauma, está en riesgo su
propia vida.
Un hombre del arte
Javier Daulte, 49 años,
director teatral.
Un hombre del arte
Nació en Olivos y desde hace
cerca de cinco años vive el barrio porteño de almagro. Javier Daulte es guionista
del programa de televisión “Tiempos compulsivos” y dramaturgo. En su extensa
trayectoria como teatrista dirigió Bésame Mucho, 4D Óptico, ¿Estás ahí? entre muchas
otras. Ha recibido más de ochenta distinciones tanto en el ámbito
nacional como fuera del país. Es fanático de la historia y aficionado de la
escritura. Actualmente, dirige la obra Macbeth en el teatro San Martín. La
tragedia escrita por William Shakespeare
en 1606 hace foco en temas tales como la tentación, el deseo del poder, la
lealtad y la traición.
Me sorprendió cuando vi
Macbeth que la ropa de los actores no era de la época y en vez de
espadas, como en la versión original, usan pistolas. ¿Por qué decidiste cambiar
eso?
Sí, hay un trabajo visual
contemporáneo. Es una licencia que me permití para modernizar algunos aspectos.
Por ejemplo, hay música electrónica y tubos en vez de ramas. Mis años de
experiencia en el teatro me dieron la posibilidad de hacer estos pequeños
cambios
Pero con respecto al texto,
casi no hiciste modificaciones...
Claro. Siempre digo que lo que espero es que la gente vea a Shakespeare lo más puro posible cuando vea la
obra. Él es mi referente en la dramaturgia y un experto en el teatro. Hice
algunos cambios, como el personaje del portero que interpreta Martín
Pugliesse quien hace una especie de stand up dentro de un drama.
En muchas obras trágicas escritas por Shakespeare aparecen escenas de
humor como este portero o el sepulturero en la pieza teatral Hamlet.
William utiliza el humor para romper con el dramatismo y
aliviar algunos momentos de tensión. En la versión original, el portero hace
como un monologo de chistes. Pero como Macbeth es una obra veloz porque el protagonista actúa, y luego piensa, me
pareció perfecto hacer una escena con el dinamismo que brinda el stand
up.
Otra cosa que me asombró
fue que hay muy buenos y reconocidos actores que aparecen en pocas escenas. Como
Julieta Vallina y Marcelo Pozzi. ¿Cómo fue esa elección?
Era necesario tener veintidós excelentes actores dada
la importancia de la obra. El personaje de Lady Macbeth, es muy acotado pero es
uno de los más importantes en la historia. Tanto Julieta que hace de Hécate y Lady Macduff, y Marcelo que representa a Seyton tiene pocas
apariciones pero se pueden lucir perfectamente. Es una pieza
teatral con muchos personajes menores pero que exige un gran trabajo actoral.
En una entrevista afirmaste
que el teatro tiene que ser inservible, ¿a qué te referís?
Porque es la única manera de
garantizar la libertad creativa. Si el teatro sirviera auténticamente para
algo, estaríamos en problemas. El arte tiene que preservar su independencia. Antes
el teatro era utilizado por la iglesia para hacer propaganda religiosa. Para mi
no tiene que servir ni ser útil para nada. Tiene que ser una fuente
de goce y placer.
de goce y placer.
Cuando trabajaste como guionista
en “Tiempos compulsivos” afirmaste que para escribir te enfocaste en trastornos
de patologías más severas. Y no sobre problemas psicológicos comunes. ¿Por qué
decidiste abordar este aspecto?
Lo que hice fue tratar de
captar el tratamiento patológico en el consultorio. Es como una sala de
emergencias psiquiátrica.
A los argentinos nos cuesta pedir ayuda y lo hacemos como podemos y cuando se
puede. Quise diferenciarme de otros programas tomando la psicosis o temas más
agudos.
Ganaste
muchos premios por tu labor como director teatral como el Konex platino, el
Fondo Nacional de las Artes, el ACE (en seis oportunidades), el Clarín, Trinidad Guevara y Butaca de España. Y más de
ochenta distinciones. ¿Dónde guardas todos los premios?
(Se ríe) Están por ahí, en mi
casa. Para mi es increíble ganarlos. No trabajo para eso, pero es gratificante.
Es un símbolo que puede tener muchas lecturas. Y lo tomo más para el lado de un
reconocimiento al trabajo y un estimulo.
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